Miras al terror reptar
por la pared
mientras escuchas pasos
sobre tu cabeza
cuerpos que no dejan
de anochecer
sufriendo
a causa de los sueños
la locura
come fuego
trepada
en un coche
a 100 km/h
a través
de la oscuridad
la luna asomándose
entre árboles que
cobijan la demencia
pájaros negros
la tarde cae
y nos carcome la mente
tú te doblas
tembloroso
ante la pálida
sonrisa del niño
lúgubre ausencia de toda
brillantez
inclinación ante la sobriedad
del éxtasis
y la eternidad?
y el caos?
y la distancia?
y el tiempo que amenaza?
todo es filtrado
por la fiebre
vuelvo para lanzarme
ferozmente
en contra de la tumba
maldiciendo porque
la soledad
ocupa toda la cama
y porque las puertas
sólo saben callar
un puño se estrella
contra la pared
como única respuesta
huesos líquidos
sangre amotinada
el hermoso cartílago
vulgarmente exhibido
y como si nada
sigo arrastrando
a mis obsesiones
por calles frías
mis pasos resuenan
porque he caminado
con dolor de cabeza
y nada más
y miro otra vez a la luna
enorme y amarilla
como la locura
un niño sentado
en medio de la
borrosa oscuridad
una pupila en busca
de un poco de luz
cuchillos afilados
y otra vez
fantasmas
el reloj no deja de avanzar
es de noche
11:56
¡despacio! dice
y en seguida
devora otro minuto...
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